Poyales es un bonito pueblo de montaña, a mil metros de altitud y cuyas casas de piedra están en su mayoría derruidas. Forma parte del grupo de pueblos que pertenecen a Enciso. En los años 60 quedó completamente abandonado. En los años 80 vinieron a vivir dos personas y fueros dos hasta el año 2005 que vine yo. Lo cierto es que aún habiendo viajado por gran parte de España no conocía nada de La Rioja Baja, del Valle del Cidacos y me llevé una gran sorpresa. Sentí como si entrara en El Valle Encantado fue llegar y pensar...¡aquí me quedo! y decidí construir aquí el sueño de mi vida. Ahora somos 8 habitantes. Tengo que decir, con orgullo que, todo mi esfuerzo en poner en práctica el proyecto, trabajo y, sobre todo mi ilusión; bien han valido la pena. Que el trabajo que estamos haciendo los vecinos pues, hemos construido la pequeña plaza del pueblo con su fuente, hemos limpiado los accesos de matorrales, hemos solicitado servicios básicos y subvenciones para rehabilitación de antiguas obras perdidas y, la construcción de un depósito de agua, saneamientos, calles y farolas; es algo que nos ha costado pero, lo hemos conseguido. Poyales tuvo ayuntamiento, iglesia y escuela. Sus habitantes se dedicaban a la ganadería, agricultura o trabajaban en las fábricas de Enciso. Las fábricas fueron cerrando y los habitantes, poco a poco se fueron marchando a las ciudades en busca de trabajo y mejores medios de vida. La agricultura y ganadería se fueron extinguiendo. Hoy día sólo queda el recuerdo del modo de vida de aquella gente; pero aún podemos ver y sentir su historia porque la historia de Poyales, sigue viva... Según me han contado familiares de antiguos propietarios, la casa tiene una antigüedad de unos 300 años si no mas. Es una casa sencilla y con todos los medios para que os sintáis cómodos y confortables. Está totalmente restaurada en su interior ya que, el estado en el que se encontraba era desolador; pero, hemos podido conservar casi todas las vigas de madera y piedra del interior y fachada exterior. La distribución de las habitaciones está tal cual. La cocina-salón-comedor, se encuentran en la planta baja, lugar donde,en tiempos, tenían a los animales. Comprobaréis que el suelo y las paredes son de piedra vista original, tal y como siempre ha estado. Si buscarais la atracción de la aventura, estaríais en el lugar indicado. Podríais disfrutar de interesantes rutas. Pero si lo que buscáis es tranquilidad, en Poyales, podréis disfrutar de tranquilidad absoluta, de espectaculares vistas, pasear por románticos e inolvidable parajes; deleitaros con del canto de los pájaros..., aunque, a veces esta quietud se interrumpe brevemente por el paso de las ovejas de Adolfo, el pastor. En las noches de verano, es una delicia escuchar al cuco, o a los grillos...Y, en invierno..., el invierno es otra historia que se vive al calor de la chimenea... Espero que disfrutéis de vuestro tiempo de vacaciones y guardéis un buen recuerdo de La Casa del Valle Encantado. Un cordial saludo,
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