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Era la primera vez que trataba con ellas.
Mi vecino del pueblo de arriba y yo, nos pusimos el traje. Parecíamos marcianos.
Nos acercamos a las colmenas para cambiarlas de sitio ya que habían enjambrado en un lugar inadecuado.
De pronto, empezaron a salir abejas. En unos segundos todo se veía negro. Un zumbido aterrador y claustrofóbico me ensordecía. Creí que se meterían dentro de mi traje... Empecé a sentirme mal, apunto de ponerme histérica.
Lo que en principio era agobio se transformó en pánico. Quería salir de allí corriendo. No dije ni una palabra porque no podía y tampoco podía dejar a mi vecino allí solo. En medio de aquélla gran nube negra y ese sonido infernal, luchaba por controlar la situación; no podía dejarle sólo pero tampoco era capaz de quedarme. Fueron unos minutos de desesperación aunque, realmente no sé el tiempo que transcurrió. En mi lucha conmigo misma; con mi miedo y mi cobardía envueltos en un sudor que se metía en mis ojos; de pronto, decidí quedarme allí. Tenía que ser valiente y superar aquélla situación. Aguanté. Lo conseguí.
El humo las fue tranquilizando y poco a poco se fueron despegando de mi traje.
Las abejas seguían alrededor mío,apenas veía, me envolvían con su zumbido pero ya no sentía miedo.Hasta que como por arte de magia se apartaron de mi campo de visión y todo transcurrio de la manera mas natural.
Ahora, después de aquélla experiencia, me he familiarizado con ellas y las conozco de tal manera que sé cuando puedo o no acercarme a ellas. Por su vuelo y su zumbido, sé cuando están tranquilas o enfadadas y eso, es importante saberlo se tengan colmenas o no.En esta ocasión, mi inexperiencia,mi desconocimiento y mi manera de "atreverme con todo", hicieron que se enfadaran y lo único que hacían ellas era defenderser.
"Un tranquilo y soleado dia,me acerqué a las colmenas, como otras veces sin el traje protector; abrí una de ellas y una abejita defensora fue a picarme en la papada; el caso es que nada mas verla sabía que me picaría.Fué rapidísima y certera.
Pasé unos dias con mi papada hinchada.Mi cara era una caricatura.
Decidí no ser tan confiada y ponerme el traje siempre que me acerque a ellas. Aún en dias soleados,entre tantas abejas,siempre habrá alguna con un mal dia...".
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